En la situación económica actual y en mercados de alta competitividad, como el nuestro, es vital para las empresas encontrar nuevas oportunidades de diferenciación y de mejora que permitan su continuidad y desarrollo. En los últimos años se han vivido importantes avances en aspectos muy relevantes como la prevención y la salud laboral, y otros que han mejorado la relación de la empresa con los trabajadores y con la sociedad. Más allá del logro de estas metas, el concepto de Empresa Saludable es el paso previo y necesario para avanzar hacia un concepto de compañía socialmente responsable: lo primero que debemos hacer en este sentido es velar por la salud y el bienestar de los profesionales que directa e indirectamente se relacionan con la organización.
Las empresas pueden aportar mucho al bienestar de las personas mediante sus productos o servicios, pero también a través de la relación con sus trabajadores, sus políticas, su organización y su interacción con el entorno y la sociedad. El resultado de este nuevo liderazgo es una mayor implicación en la empresa y en el proceso productivo de trabajadores sanos y motivados, con más competencias para afrontar nuevos retos y mercados. Una empresa saludable disfrutará, además, de una mejora significativa de su imagen corporativa, que proyectará mediante los mismos trabajadores y sus productos y servicios.
Es básico que trabajadores y empresas tomemos conciencia de que las personas más saludables hacen mejor su trabajo y redunda en beneficio de todos. La evidencia ha demostrado la utilidad de promover la salud en los lugares de trabajo, sobre todo en áreas como el control del tabaquismo y el consumo de alcohol, la mejora de la alimentación y del incremento de la actividad física, el control de la hipertensión y de la obesidad, el dolor de espalda y otros problemas músculo esqueléticos, así como la gestión del estrés laboral o la prevención de los accidentes de tráfico ‘in itinere’.
Las personas pasamos una parte considerable de nuestro tiempo en el lugar en el que trabajamos. Nuestra forma de vivir y estilos de vida nos acompañan también al puesto de trabajo de manera que si no fumamos, comemos mejor, prevenimos el sedentarismo y el estrés relacionado con el trabajo o mantenemos una postura adecuada durante nuestra jornada laboral, estaremos incidiendo en nuestra salud y bienestar.
Es por todo ello que le invitamos a participar en la Jornada que celebraremos en próximo 1 de Junio en la que analizaremos las diferentes visiones y respuestas al reto de la promoción de la salud como elemento de prevención de riesgos y como herramienta para el incremento de la productividad.
Madrid, miércoles 1 de junio de 2016. ¡Plazas Limitadas!